Como tantos dirigentes políticos jubilados, Joschka Fischer, el ex líder de los verdes alemanes, ex vicecanciller y ministro de Exteriores del Gobierno de Gerhard Schröder, aprovecha su fama para hacer caja como comentarista, docente y asesor de grandes empresas, como por ejemplo BMW. En principio, está en su derecho de intentar sacar unos eurillos para complementar la pensión estatal como ex ministro para garantizarse una jubilación dorada. Pero no a cualquier precio.