Soltaneh Rezaie, madre de Farzad Kamangar, sostiene una imagen de su hijo el pasado enero. / ekurd.net
La ejecución de cinco presos políticos iraníes el pasado 9 de mayo ha creado verdadera consternación en la oposición iraní. Para los dirigentes del Movimiento Verde, surgido contra el fraude electoral hace un año, estos crímenes intentan amedrentarles e impedir las movilizaciones populares convocadas para el 12 de junio, aniversario de las elecciones presidenciales.